Centroamérica cerró 2025 marcada por decisiones políticas, hechos sociales y acontecimientos simbólicos que profundizaron desigualdades, pero que también abrieron grietas para la dignidad, la resistencia y la imaginación de futuros posibles. Desde una lectura feminista de la región, este balance reúne algunos de los hechos que marcaron a Centroamérica durante el año, tanto por sus retrocesos como por sus avances, atendiendo a los impactos diferenciados en mujeres, pueblos indígenas y personas LGBTIQ+. Más que una cronología, este recorrido propone una mirada crítica para comprender cómo el poder, la violencia y la esperanza se manifestaron en distintos países centroamericanos.
Este recuento no busca ser exhaustivo, sino significativo: una selección de hechos que dejaron huella política, social y simbólica.
Nicaragua: el derecho a volver y el derecho a soñar
Uno de los hechos más graves del año en Nicaragua fue la negación del ingreso al país a ciudadanos y ciudadanas nicaragüenses, una medida aplicada de manera arbitraria y generalizada, sin distinción entre personas activistas y población no organizada. Esta decisión convirtió el retorno al país en un privilegio condicionado y afectó de forma directa la reunificación familiar, los cuidados y la estabilidad emocional y económica, impactos que recaen de manera desproporcionada sobre las mujeres.
Este cierre de fronteras internas profundizó el desarraigo y consolidó una política de castigo colectivo que marcó un punto de quiebre en el ejercicio de la ciudadanía.
En contraste, el año también estuvo marcado por una historia que desafía la narrativa de una Nicaragua asociada únicamente a la crisis. Roxy Williams, joven miskita originaria de Bilwi, ingeniera en software y reconocida por Forbes Centroamérica, se consolidó como una de las figuras emergentes más relevantes en el ámbito aeroespacial. Hoy es coordinadora regional para Norteamérica, Centroamérica y el Caribe en proyectos espaciales y compite para volar al espacio con programas como SERASpace de Blue Origin.
Su nominación a los Women’s Space Awards, que destacan el trabajo de mujeres en la investigación aeroespacial, colocó a Nicaragua y a Centroamérica en un lugar poco habitual: el de una región que también imagina ciencia, futuro y estrellas.
Honduras: justicia internacional y memoria de la impunidad
En Honduras, uno de los hechos más relevantes del año fue la extradición y condena del expresidente Juan Orlando Hernández, sentenciado a 45 años de prisión por delitos vinculados al narcotráfico. La decisión, tomada desde el sistema judicial de Estados Unidos, tuvo un fuerte impacto simbólico en un país históricamente marcado por la impunidad y la cooptación del Estado.
Para amplios sectores sociales —incluidas mujeres y organizaciones que durante años denunciaron corrupción y violencia— la sentencia representó una forma tardía de rendición de cuentas. Sin reparar el daño estructural causado, el fallo abrió una grieta en la idea de que el poder político siempre permanece intocable.
Guatemala: entre el reconocimiento internacional y las brechas históricas
Guatemala vivió un año atravesado por contrastes profundos. Por un lado, el país fue anunciado como anfitrión del evento Latin America’s 50 Best Restaurants, uno de los reconocimientos más codiciados del mundo gastronómico. La noticia posicionó a la escena culinaria guatemalteca en el mapa regional e internacional, destacando saberes, ingredientes y tradiciones con raíces profundas en los pueblos indígenas y en el trabajo —frecuentemente invisibilizado— de las mujeres.
Sin embargo, este reconocimiento convivió con una realidad marcada por desigualdades estructurales. Un informe de Human Rights Watch evidenció la grave situación de comunidades indígenas que aún carecen de acceso a agua potable. El caso de María Osorio Osorio, mujer indígena obligada a caminar durante horas para conseguir agua para su familia, se convirtió en un símbolo de las brechas sociales persistentes en el país.
El contraste entre la celebración internacional y la precariedad cotidiana puso en evidencia que el desarrollo no llega de la misma manera a todas las personas y que las cargas de la desigualdad continúan recayendo, en gran medida, sobre las mujeres indígenas.
El Salvador: militarización y cultura que resiste
En El Salvador, el año estuvo marcado por decisiones que reforzaron la concentración de poder. El nombramiento de Karla Trigueros, capitana del Ejército y médica, como ministra de Educación, generó debate sobre la militarización de la vida civil y el rumbo del sistema educativo en un contexto de régimen de excepción prolongado.
En contraste, el ámbito cultural dejó una noticia celebratoria. La actriz salvadoreña Cristina Meléndez ganó el premio a Mejor Actriz en el Panamá Series Festival 2025 por su interpretación en la película Nunca es tarde. Su reconocimiento internacional destacó el talento femenino del país y recordó que el arte sigue siendo un espacio de expresión y resistencia incluso en contextos restrictivos.
Costa Rica: neutralidad en disputa
Costa Rica, país históricamente presentado como una “nación de paz”, protagonizó uno de los debates más polémicos del año al firmar un Tratado de Libre Comercio con Israel, suscrito directamente en Jerusalén. Mientras el gobierno defendió el acuerdo como una oportunidad económica, amplios sectores sociales cuestionaron la coherencia de esta decisión con el discurso de neutralidad y derechos humanos que el país suele enarbolar.
El hecho abrió discusiones sobre política exterior, ética y el lugar de Costa Rica en un escenario internacional cada vez más polarizado.
Solidaridad entre mujeres centroamericanas
Hacia el cierre del año, un hecho ocurrido fuera de la región terminó sintetizando muchas de las tensiones y apuestas que atraviesan a Centroamérica. Durante un evento oficial del Miss Universo 2025 en Tailandia, varias concursantes abandonaron la sala luego de que un organizador hiciera un comentario humillante hacia Fátima Bosch, Miss México, quien posteriormente se convertiría en la ganadora del certamen.
El gesto de protesta comenzó cuando algunas candidatas se levantaron en señal de solidaridad, rechazando el trato discriminatorio. Testigos señalaron que delegadas de Guatemala, Honduras y El Salvador estuvieron entre las primeras en salir. El momento se volvió viral acompañado de un mensaje claro y compartido: “La dignidad no se negocia.”
- Referencias:
- https://elpais.com/america/2025-12-04/honduras-recibe-dividida-la-liberacion-de-juan-orlando-hernandez.html
- https://www.independentespanol.com/estilo/miss-universo-mexico-tailandia-fatima-bosch-b2862414.html?utm_
- https://diario.elmundo.sv/ampArticle/salvadorena-cris-melendez-gana-premio-a-mejor-actriz-en-panama-por-nunca-es-tarde?amp=1
- https://amp.dw.com/es/r%C3%A9gimen-de-ortega-niega-la-entrada-de-nicarag%C3%BCenses-al-pa%C3%ADs/a-63291120
- https://www.theworlds50best.com/stories/News/latin-americas-50-best-restaurants-2025-antigua-guatemala.html
- https://www.hrw.org/es/report/2025/07/02/sin-agua-no-somos-nada/por-que-guatemala-necesita-una-ley-de-aguas?utm_source=chatgpt.com
